top of page

Salvador Dalí

Dalí.jpeg

«El surrealismo soy yo…»

Salvador Dalí fue quizás el surrealista más popular y uno de los máximos exponentes mundiales del arte contemporáneo. Ya fuera un genio o un artista estrafalario, su legado no pasa inadvertido incluso hoy en día y no podemos más que maravillarnos con la perfección técnica y el imaginativo contenido de su arte.

El detallismo minucioso pero mostrando un mundo inconsciente hacen de él el más grande pintor de sueños. Su naturalismo, tomado de sus ídolos Rafael y Velázquez, una enorme pasión por la ciencia y las asociaciones delirantes cuya ambigüedad provoca diversas interpretaciones son sólo tres rasgos de su arte.

Inventó entre otras cosas, el método paranoico critico, con sus dobles imágenes y pintó más de 1500 obras de arte, sin contar decorados, fotografías, colaboraciones y sus numeritos, que hoy en día no pueden más que considerarse como Arte. Por igual, parte de su producción era encargada a sus discípulos y por tanto es uno de los artistas más falsificados; aunado a que algunos estudios especializados han publicado catálogos que recogen hasta 678 firmas y autógrafos diferentes en obras, dibujos y dedicatorias. También miles de hojas en blanco y se estima que, en la década de 1970, especialmente entre 1976 y 1977, Dalí firmó miles de hojas en blanco para ser usadas posteriormente en litografías, con cifras que algunos estiman entre 17,500 y hasta 40,000 o más.

Sus detractores le achacan un desmesurado amor por el dinero, que amasó a manos llenas. Cualquier objeto daliniano se convirtió en un lucrativo negocio.

En París, siendo ya toda una personalidad, no sabe desenvolverse como una persona normal. No puede ni cruzar la calle solo. Ahí conoce a Gala que se convirtió en esposa, musa y cuidadora.


En 1934 es expulsado de los surrealistas y no repara en insultos contra Breton. («La diferencia entre los surrealistas y yo es que yo soy surrealista») En 1940 se traslada a los Estados Unidos, donde encaja perfectamente con el surrealista capitalismo. En Hollywood fue acogido con los brazos abiertos y colaboró con Disney, Hitchcock, los Hermanos Marx… e invitado a todas las fiestas donde hacía la delicia de la gente con sus salidas de tono.

bottom of page